Implantes Dentales
Un reemplazo permanente y de sensación natural para los dientes ausentes.
Sobre este tratamiento
Un implante dental es una raíz artificial que se coloca en el hueso maxilar y ocupa el lugar de la raíz de un diente perdido. Sobre el implante se coloca después una corona, un puente o una sobredentadura.
Entre la colocación del implante y la de la corona hay un periodo de cicatrización durante el cual el hueso se adhiere al implante. Su duración varía de un paciente a otro y de un caso a otro.
Un implante no es posible en todas las situaciones. Debe haber suficiente hueso maxilar y las encías deben estar sanas. Esto se evalúa de antemano, entre otras cosas con radiografías.
Para quién puede ser adecuado
Esto no es un diagnóstico. Si un tratamiento es adecuado en su caso solo puede determinarse durante un examen presencial. Puede merecer la pena una conversación si reconoce lo siguiente:
- Uno o varios dientes ausentes
- Un diente que no puede conservarse y debe extraerse
- Una prótesis que no sujeta lo suficiente
- Una situación en la que prefiere no tocar los dientes vecinos sanos en lugar de apoyar un puente sobre ellos
Adecuado para quienes han perdido uno o más dientes y buscan una solución duradera en lugar de una removible.
Examen y proceso de tratamiento
El proceso varía de un paciente a otro. A grandes rasgos es así:
Examen y planificación
Valoramos el hueso maxilar, las encías y la mordida, y con radiografías determinamos si es posible colocar un implante y dónde. Su estado general de salud y su medicación también forman parte de esta fase.
Tratamiento previo si es necesario
Si las encías están inflamadas o hay poco hueso, eso se trata primero. Esto puede alargar el plazo total.
Colocación del implante
El implante se coloca en el hueso maxilar con anestesia local. Después sigue un periodo durante el cual el hueso se adhiere a él.
Colocación de la corona o el puente
Cuando el implante es suficientemente estable, se toma una impresión o escaneado y se fabrica a medida y se coloca la corona o el puente definitivo.
Límites y expectativas realistas
- No todo el mundo es candidato. Poco hueso maxilar, enfermedad periodontal no tratada, el tabaco y determinadas patologías o medicamentos reducen las probabilidades de éxito.
- Un implante puede no integrarse, o aflojarse más adelante. Es poco frecuente, pero no es una garantía que pueda darse por anticipado.
- El tejido alrededor de un implante puede inflamarse (periimplantitis) si la limpieza es insuficiente. Esto puede provocar pérdida ósea.
- El plazo total suele extenderse a lo largo de varios meses. Un implante no es una solución rápida.
- La encía alrededor de un implante puede retraerse con los años, algo que puede hacerse estéticamente visible en un diente frontal.
Cuidados posteriores y mantenimiento
- Limpie alrededor del implante al menos con el mismo cuidado que sus propios dientes, prestando atención a la unión con la encía.
- Acuda a sus citas de revisión e higiene; la salud del tejido alrededor de los implantes se valora de forma específica.
- Dejar de fumar mejora considerablemente el pronóstico, tanto durante la cicatrización como después.
- Avísenos si la encía alrededor del implante sangra, se hincha o duele, o si la corona se mueve.
Preguntas frecuentes
Esta página contiene información general, no consejo médico ni un plan de tratamiento. Que un tratamiento sea adecuado y viable depende de su salud bucal, de la situación clínica y de un examen en la clínica. Los resultados, la duración y el coste varían según el paciente. Si tiene síntomas agudos, dolor o una urgencia dental, llame directamente a la clínica en lugar de usar el formulario de contacto.